martes, 7 de noviembre de 2017

El Dios del Sinai y del santuario

Levantese Dios, sean esparcidos sus enemigos,
Y huyan de su presencia los que le aborrecen.
Como es lanzado el humo, los lanzaras;
Como se derrite la cera delante del fuego,
Asi pereceran los impios delante de Dios.
Mas los justos se alegraran;
se gozaran delante de Dios,
Y saltaran de alegria.
Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre;
Exaltad al que cabalga sobre los cielos.
JAH es su nombre; alegraos delante de el.
Padre de huerfanos y defensor de viudas
Es Dios en su santa morada.
Dios hace habitar en familia a los desamparados;
Saca a los cautivos a prosperidad;
Mas los rebeldes habitan en tierra seca.
Oh Dios, cuando tu saliste delante de tu pueblo,
Cuando estuviste por el desierto,
La tierra temblo;
Tambien destilaron los cielos ante la presencia de Dios;
Aquel Sinai temblo delante de Dios,
del Dios de Israel.
Abundante lluvia esparciste, oh Dios;
A tu heredad exhausta tu la reanimaste.
Los que son de tu grey han morado en ella;
Pero tu bondad , oh Dios , has provisto al pobre.
El Senor daba palabra;
Habia grande multitud de las que llevaban buenas nuevas.
huyeron, huyeron reyes de ejercitos,
Y las que se quedaban en casa repartian los despojos.
Bien que fuisteis echados entre los tiestos,
Sereis como alas de paloma cubiertas de plata,
Y sus plumas con amarillez de oro.
Cuando esparcio el Omnipotente los reyes alli,
Fue como si hubiese nevado en el monte Salmon.
Monte de Dios es el monte de Basan;
Monte alto el de Basan.
Por que observais, oh montes altos,
Al monte que deseo Dios para su morada?
Ciertamente Jehova habitara en el para siempre.
Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares;
El Senor viene del Sinai a su santuario.
Subiste a lo alto , cautivaste la cautividad,
Tomaste dones para los hombres,
Y tambien para los rebeldes ,
para que habite entre ellos JAH Dios.
Bendito el Senor ; cada dia nos colma de beneficios
El Dios de nuestra salvacion.
Dios, nuestro Dios ha de salvarnos,
Y de Jehova el Senor es el librar de la muerte.
Ciertamente Dios herira la cabeza de sus enemigos,
La testa cabelluda del que camina en sus pecados.
El Senor dijo: De Basan te hare volver;
Te hare volver de las profundidades del mar;
Porque tu pie se enrojecera de sangre de tus enemigos,
Y de ella la lengua de tus perros.
Vieron tus caminos , oh Dios;
Los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario.
Los cantores iban delante, los musicos detras;
En medio las doncellas con panderos.
Bendecid a Dios en las congregaciones;
Al Senor , vosotros de la estirpe de Israel.
Alli estaba el joven Benjamin,
senoreador de ellos,
Los principes de Juda en su congregacion,
Los principes de Zabulon, los principes de Neftali.
Tu Dios ha ordenado tu fuerza;
Confirma, oh Dios, lo que has hecho para nosotros.
Por razon de tu templo en Jerusalen
Los reyes te ofreceran dones.
Reprime la reunion de gentes armadas,
La multitud de toros con los becerros de los pueblos,
Hasta que todos se sometan con sus piezas de plata;
Esparce a los pueblos que se complacen en la guerra.
Vendran principes de Egipto;
Etiopia se apresurara  a extender sus manos hacia Dios.
Reinos de la tierra, cantad a Dios,
Cantad al Senor;
Al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que son desde la antiguedad;
He aqui dara su voz, poderosa voz.
Atribuid poder a Dios;
Sobre Israel es su magnificiencia,
Y su poder esta en los cielos.
Temible eres , oh Dios , desde tus santuarios;
El Dios de Israel , el da fuerza y vigor a su pueblo.
Bendito sea Dios. 

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