Sean vuestras costumbres sin avaricia,
contentos con lo que teneis ahora;
porque el dijo:
No te desamparare, ni te dejare;
de manera que podemos decir confiadamente:
El Señor es mi ayudador;
no temere lo que me pueda hacer el hombre.
Que estamos atribulados en todo,
mas no angustiados; en apuros,
mas no desesperados;
perseguidos, mas no desamparados;
derribados, pero no destruidos;
llevando enn el cuerpo siempre por
todas partes la muerte de Jesus,
para que tambien la vida de Jesus
se manifieste en nuestros cuerpos.
Porque nosotros que vivimos,
siempre estamos entregados a muerte
por causa de Jesus,
para que tambien la vida de Jesus
se manifieste en nuestra carne mortal.
De manera que la muerte actua en nuestros,
y en vosotros la vida.
Pero teniendo el mismo espiritu de fe,
conforme a lo que esta escrito:
Crei, por lo cual hable,
nosotros tambien creemos,
por lo cual tambien hablamos.
sabiendo que el que resucito al Senor Jesus,
a nosotros tambien nos resucitara Jesus,
y nos presentara juntamente con vosotros.
Porque todas estas cosas padecemos
por amor a vosotros,
para que abundando la gracia por medio de muchos,
la accion de gracias sobreabunde para gloria de Dios.
Por tanto, no desmayemos;
antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando,
el interior no obstante se renueva de dia en dia.
Porque esta leve tribulacion momentanea produce en nosotros
un cada vez mas excelente y eterno peso de gloria.
no mirando nosotros las cosas que se ven,
sino las que no se ven;
pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario