“Y nosotros...hemos recibido ...el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha otorgado gratuitamente.” 1 Corintios 2:12.
No es mi experiencia lo que hace real la redención es realidad en sí misma. Pero no adquiere para nosotros un sentido real hasta que no se hace realidad a través de nuestro sentido de lo consciente. Cuando nacemos de nuevo, el Espíritu de Dios nos lleva más allá de nosotros mismos y de nuestras experiencias , identificándonos con Jesucristo. Si nos detenemos en el nivel de las experiencias, nos quedamos con algo que no ha sido producido por la redención . Pero experiencias producidas verdaderamente por la redención se demuestran a sí mismas en que nos impulsan más allá de nosotros mismos, hasta el punto de dejar de prestar atención a las experiencias como base de la realidad . En lugar de ello, nos damos cuenta de que fue la realidad misma lo que originó tales experiencias . Mis experiencias no valen nada a menos que se mantengan conectadas a la Fuente de la verdad : Jesucristo.

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