sábado, 11 de mayo de 2024

225. El rey Josías y la ley de Dios


 El rey Ezequías vivió otros quince años, cuando murió, dos de sus descendientes reinaron sucesivamente. Los dos eran reyes muy malos : no solo pecaban , sino que incitaban a la gente a pecar también. Estos dos reyes construyeron altares, adoraron a falsos dioses y sacrificaron incluso a sus propios hijos. También consultaron a hechiceros, pusieron imágenes escultóricas en el templo e hicieron muchas cosas que provocaban la tristeza de Dios. Tras estos reinados desastrosos , fue el turno de Josias de ascender al trono de Judá. Tenía tan solo ocho años, amaba y obedecía las leyes de Dios, a pesar que el ejemplo dejado por su padre y su abuelo era terrible. En su corazón ♥️, Josías sabia que tenía que seguir a Dios para ser un rey exitoso, aunque era muy joven , sabía cono actuar con madurez y sabiduría. Tenía en mente restaurar el templo , que había estado abandonado. Josías tenía dieciséis años cuando envió a Hilcías , el sacerdote, a comprobar cuánto dinero se había recaudado para eso, diciéndole : “Hilcías , quiero que cuentes el dinero recaudado y lo entregues a los trabajadores que están restaurando el templo. Hay que pagar a los carpinteros , a los albañiles 👷🏻‍♂️, pagar por la madera, las piedras 🪨 y todos los materiales “. No había necesidad de explicar a qué se destinaría el dinero, pues Hilcías actuó fielmente ante todos y ante Dios.     Un día, Hilcías encontró el libro 📕 de las leyes de Dios en el templo, y se lo llevó a Josías. Tras leerlo , el rey pensó , con tristeza en sus ojos 👀. “Hemos hecho muchas cosas malas , y durante muchos años nadie ha seguido estas leyes “. Las leyes de Dios nunca deben ser olvidadas : ¡son ellas los que nos muestran el camino que debemos seguir !

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