Dios:
Me gustan los resultados. Suelo elegir mis actividades basado en aquello que traerá la máxima recompensa y el mayor sentido de logro. Es por esto que, a veces, se me hace difícil obedecerte.
Se que tu recompensas la obediencia, porque tu Palabra me da ejemplos como el de Caleb, quien heredó la Tierra Prometida , y Rut la viuda , a quien se le dio un esposo. Pero estas fueron bendiciones físicas. Me cuesta obedecer cuando se que las recompensas no son materiales.
Por ejemplo, se que , a menudo , el obedecerte me protege de maldad oculta y te permite guiarme por sendas de justicia para practicar el servicio que te trae agrado y es de ayuda para otros .
Esas son razones maravillosas para obedecerte; entonces , ¿ por que las veo como cosas menos importantes que aquellas que me brindan recompensas tangibles e inmediatas? Señor, ayúdame a dejar de lado mi deseo por las bendiciones materiales o la prosperidad terrenal. Dame un deseo por las recompensas espirituales: los maravillosos dones de salvación y vida eterna, las bendiciones de tu presencia en mi vida, el tesoro que es tu Palabra y los maravillosos atributos de carácter tales como la piedad, integridad, sabiduría, esperanza, paz, amor 💓 y una buena reputación.
Estas recompensas son eternas y no tienen precio.
Amén 🙏🏻
